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Rincón Literario |










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¡FELIZ CUMPLEAÑOS! WOLFGANG AMADEUS MOZART 255 AÑOS DEL GENIO |
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Johannes Crysóstomus Wolfgangus Theophilus MOZART, más tarde se haría llamar WOLFGANG AMADEUS (siendo este último un sinónimo latino del griego zeofilos, 'que ama a Dios'). Nació el 27 de enero de 1756 en Salzburgo, hijo de Leopold, destacado violinista y compositor, músico al servicio del príncipe arzobispo de Salzburgo, y de Anna María Pertl, de quien Wolfang parece haber heredado su carácter alegre y un tanto despreocupado.
Las excepcionales cualidades musicales de Wolfgang y también de su hermana María Anna, conocida como Nannerl, llevaron a su padre a dedicarse exclusivamente a su enseñanza y desarrollo de su talento. Leopold, hombre de fuertes convicciones religiosas, creía que éste era su deber.
Cuando Wolfgang cumplió seis años, su padre decidió mostrar al mundo sus dotes. Entonces comenzaron los viajes y aunque se dice que no tuvo una infancia feliz porque no compartió con amigos de su edad, ya que su vida transcurría aprendiendo, hasta superar prontamente a sus maestros, componiendo y dando recitales y conciertos por muchas ciudades de Europa, seguramente hubiera sido infeliz si no lo hubiera hecho. Para él, la música y las matemáticas eran tan naturales como los juegos para cualquier otro niño. Para un verdadero artista (y se puede ser un artista en cualquier actividad, si se ama lo que se hace) su mayor felicidad, y su obligación, es desarrollar y expresar su talento.
Como niño prodigio, maravillaba en todos los escenarios donde se presentaba, como lo sigue haciendo todavía para quienes, por fortuna, podemos disfrutar de su legado artístico, (que trasciende lo puramente musical, llegando a lo mental o emocional, causando beneficios, según el llamado ”efecto mozart”). Inquieto y adelantado a su tiempo, fue tanto amado, como incomprendido y hasta despreciado, o para mejor decir, envidiado.
Durante su corta vida (vivió 35 años) -y hasta la víspera de su muerte- llegó a escribir, con la más asombrosa facilidad y perfección, más de 600 obras maestras. Sus composiciones abarcan todos los géneros. Su estilo es inconfundible, suelto, maduro y magnífico, muy conocido para los mozartianos. Su composición evolucionó incluso a lo largo de su corta vida. Durante sus primeros 12 años en general compuso: Andantes, allegros, minuetos, sonatas, obras para piano principalmente, sinfonías (como la 1 y la 4), arias, oratorios, motetes, variaciones, galimatías, Stabat Mater (33c), cantatas, música sacra, misas solemnes, Te Deum *Kv 141 y sus primeras óperas, entre otras. Después y hasta las vísperas de su muerte, compuso muchas más obras religiosas y cortesanas, arias, cantatas, óperas, cuartetos y quintetos para arcos, kyries, misas, motetes, divertimentos o misereres, serenatas, cánones, sinfonías, y la supuesta última obra, el famoso réquiem, *KV.626, de dudosa autenticidad y confusa autoría, del cual parece que sólo el Introitus y el Kyrie son originales de Mozart y el resto está basado en notas y esbozos suyos. Se dice que nunca supo administrarse y siempre vivió al día; por ello murió pobre, aún habiendo compuesto tantas obras y que le hubieran sido bien pagadas, aunque nunca lo que realmente merecía su genio. Tampoco nunca se le hará suficiente justicia con ninguno de los homenajes, que cada año en su aniversario se le hacen y especialmente en Europa durante la conmemoración de los 250 años, en el 2006, se le tributaron con cientos de conciertos y festivales, ni mucho menos con ninguno de los comentarios y análisis a su obra o a su personalidad. Se necesita un genio mayor que el suyo para poderlo hacer y tal vez para ello tengamos que esperar… Sólo podemos declarar nuestra admiración ante el MUSICO por excelencia, su prodigiosa creación y virtuosismo, sin excluir, claro, a otros a quienes, según se dice, el mismo Mozart admiraba: Bach, Haendel y Beethoven. ¡FELIZ CUMPLEAÑOS, QUERIDO GENIO! |